SAN ANTONIO ABAD EN ALPUENTE

SAN ANTONIO ABAD EN ALPUENTE

Alpuente celebra San Antón.

Las parroquias de El Collado, Corcolilla y la Villa y las ermitas de Hontanar, Almeza, Cuevarruz, Baldovar, Campo de Arriba, la Carrasca y Campo de Abajo tienen bustos, azulejos o cuadros del santo.

La devoción al santo se hace visible también en las fachadas, y casas con ladrillos e imagines del santo.
En el Porche de San Antonio de la Villa, actualmente tiene un azulejo y un cuadro de madera con la imagen del santo.

Las familias se preparon para celebrar su fiesta. Sacan sus mejores canastas, cestas y manteles para llevar las tortas a bendecir y repartir cuando se termina la misa, procesión y la bendición de los animales. Siempre se guardan un trocito de torta bendecida para repartirla entre los animales de los corrales y granjas, para que el santo los proteja.
Este fin de semana se celebraran misas, procesiones y bendición de tortas y animales en las distintas parroquias y ermitas

Las hogueras, la víspera son punto de reunión de los vecinos que mantienen éstas tradiciones.

En la Villa, hasta principios del siglo, los niños encendían desde el 1 de enero hasta el 16 hoguera en el Porche de san Antonio con la leña que recogían por la tarde. Tocaban las esquilas y se pedía limosna por las calles. Con lo que recogía se merendaba el día de San Antón, se compraba aceite y minillas para la cícara del santo.

Se acompañaba los pasacalles cantando y la poesía más popular era:

SAN ANTON TIENE UN BOTON

Y EL BOTÓN ERA DE PAÑO

CUANDO SANA ANTON QUERÍA

EL BOTÓN IBA RODANDO

VIVA SAN ANTÓN!!!!!


San Antonio.

17 de Enero…
Siempre ese San Antonio.
Por ello, hoy lo primero,
cumplo con el patrimonio…
Patrimonio entrañable,
de cultura y tradición.
¡En ocasiones fue memorable,
con todo un pueblo en acción!
Patrón de los animales,
precisos y tan importantes,
qué para aquellos mortales,
siempre fueron garantes…
Una semana antes,
los chiquillos con las esquilas,
recordando muy constantes,
qué había que cargar las pilas.
Los mozos nunca olvidaban,
qué era noche de Tafarra «
por ello se preparaban,
antes que entrara en la jarra.
Al otro día en La Villa.
La misa y el pan bendito,
qué sabía de maravilla,
repartido a trocitos.
Mi madre guarda una torta,
de aquellas ya bendecidas,
qué luego después la aporta,
al corral muy repartida.
Para las cerdas de cría.
Para conejos y gallinas.
Con el macho se vacía,
para el resto, una miajina»
Lo viví en Baldovar,
también en la calle Sagunto.
En cada tiempo y lugar.
En cada cual su puesta a punto
En Los Salesianos …
Colegio dónde estudié,
eran devotos parroquianos.
Por ello, nunca olvidé.
Coloridos y desfiles.
Caballos tirando de carros.
¡Animales a miles!
Esperando ser mojados…
¡Por el agua del guisopo!
Si no llega era lo mismo,
San Antonio con su piropo,
los otorga bendecidos.
Hogueras en Baldovar,
en aquella su víspera,
y albadas con un trovar,
qué mocitas las esperan…
Y las ponen coloradas,
y con ello muy hermosas,
al sentirsen alabadas,
comparadas con las rosas.
Diego
17 de Enero de 2025

Feliz Año Nuevo!!!!


Ante la previsión de fuertes lluvias y nevadas en Alpuente los días 4 y 5 de enero y con el fin de que todos los niños puedan disfrutar de la Cabalgata de Reyes se comunica que la visita de los Reyes Magos a los niños de Alpuente, se realizará el sábado 3 de enero por la tarde. Por favor rogamos estén atentos a los horarios que pone en el cartel adjunto. Lamentamos las molestias que pueda ocasionar este cambio, pero sus majestades han pensado especialmente en el bienestar y seguridad de los niños. Asimismo comunicamos que quien quiera traer o recoger la «información» de última hora, el ayuntamiento se abrirá mañana sábado de 11:00 h a 12:00 h.

Link Descarga Aviso Especial Lluvias y Nieve

Guía Etnobotánica de Alpuente 2024

La Guía Etnobotánica de Alpuente, editada por la Asociación Cultural Amigos de Alpuente (ACAA), es el fruto de un trabajo de investigación y divulgación que rescata los conocimientos tradicionales sobre las plantas del municipio y sus aldeas. Este proyecto, dirigido por Emiliana Sánchez Hernández y coordinado con la colaboración del biólogo Aurelio Peña Rivera, ha contado con el apoyo de la Diputación de Valencia, el Ayuntamiento de Alpuente y la participación activa de los vecinos del FPA y el Aula de Respiro. Su objetivo principal es conservar la sabiduría popular y fomentar el respeto por la biodiversidad vegetal local.

  • Puedes descargar la guía aquí

El libro recoge 70 fichas etnobotánicas de especies representativas de la zona, detallando sus nombres populares y científicos, descripciones, propiedades medicinales, usos domésticos, agrícolas y simbólicos. Cada ficha está acompañada de fotografías e información sobre los lugares donde crecen las plantas, mostrando la estrecha relación entre el entorno natural y la vida cotidiana de los habitantes. Se incluyen además testimonios y prácticas tradicionales que se transmitieron oralmente de generación en generación, ahora documentadas con rigor científico.

Más allá de su valor botánico, la guía es una invitación a recorrer Alpuente con otros ojos: a través del senderismo, la observación y el conocimiento, descubrir la riqueza natural que aún perdura en este territorio serrano. Con iniciativas como las rutas etnobotánicas y los talleres de plantas medicinales y fitocosmética, el proyecto fortalece la conexión entre naturaleza, cultura y salud, recordando que cuidar del entorno es también cuidar de nuestra memoria y nuestras raíces.


Estuche 50 cartas etnobotánicas de Alpuente y sus aldeas


La colección “Cartas Etnobotánicas de Alpuente” (2024) es una obra divulgativa impulsada por el Centro Público de Formación de Personas Adultas y el Aula de Respiro de Alpuente, con fotografías de Susana Albir y Verónica Debón. Reúne el conocimiento popular sobre más de cincuenta plantas del entorno alpontino, documentando sus usos tradicionales, propiedades medicinales y aplicaciones domésticas o gastronómicas. Cada ficha —o “carta”— incluye información sobre dónde crece la planta, qué partes se utilizan, cómo se preparan y para qué sirven, transmitiendo así la sabiduría ancestral de las gentes del medio rural.

Más allá de su valor como inventario botánico, este trabajo constituye un homenaje a la memoria colectiva del pueblo y a la relación profunda entre las personas y su entorno natural. Las cartas reflejan una forma de vida sostenible basada en el respeto a la tierra y la transmisión oral del conocimiento, donde cada planta tenía un papel práctico en la salud, la alimentación o las labores cotidianas. La obra complementa la Guía Etnobotánica de Alpuente y se convierte en una herramienta educativa que conecta tradición, cultura y naturaleza para las nuevas generaciones.