Estimado amigo/a y socio/a:
Tras los últimos escritos del presidente y ya casi a un paso del periodo estival, nos ponemos en contacto con vosotros para poneros al tanto de las novedades.
Ante todo deciros una vez más que agradecemos vuestra colaboración dado lo importante que es para la sociedad, sin la cual nuestro quehacer diario no sería viable…
Teniendo en cuenta los tiempos que corren y que la situación económica no está muy boyante que digamos, una vez más se ha acordado no subir la cuota, quedando establecidas como en años anteriores en 12 € al año por socia/o.
Por lo que en breve se pasaran los recibos correspondientes a las diferentes entidades bancarias, por favor tener en cuenta esto, ya que la devolución de un recibo comporta más gasto que el importe del propio recibo, de forma que si no queréis pagarlo por Banco comunicárnoslo a la mayor brevedad posible.
Al igual que quienes deseen abonarlo en efectivo, indicárnoslo a la contadora Emilia o a mí para tener preparado el recibo. Si deseáis realizar el ingreso directamente en el Banco por favor acordaros de indicar el nombre de cada uno de los socios.
El número de cuenta ha cambiado y es: 2038 6152 74 3000034713
Rogamos así mismo a aquellos que tienen cuotas pendientes del pasado año nos confirmen como quieren que se gestione el pago de las mismas.
Indicaros también que se han hecho papeletas de lotería para los sorteos de Julio y Septiembre, si alguien quiere algún talonario o papeletas para vender nos lo puede indicar. Estarán disponibles en los puntos habitúales: Comercios de la población, Cuevas, Emiliana.
También se ha ampliado el plazo de presentación para las fotografías hasta el 30 de Junio, os animamos a participar.
Recordaros que está próximo el cierre de la editorial de la revista y podéis remitir artículos y fotografías, como siempre el Word o PDF, con fotos dibujos ilustraciones etc., el formato es B5. La dirección es Salvador Rubio Cubel – scaalpuente@gmail.com.
Quiero daros las gracias por vuestra atención e indicaros que cualquier duda o sugerencia que queráis realizar nos tenéis a vuestra disposición bien en la Web, o podéis contactar conmigo al 629119145.
Recibir un cordial saludo en nombre de toda la junta y en el mío propio.
María Teresa Verdú
Tesorera.










































Sin embargo los molinos han traído cosas buenas para el Alpuente, sus aldeas y los pueblos de la serranía. Se han mejorado pistas, se han trazado nuevos caminos y asfaltado algunos. Se han ensanchado las carreteras locales que unen las aldeas y se ha mejorado el pavimento. Durante meses han trabajado varias brigadas de operarios en la zona y han acudido a los bares y a los comercios locales, han alquilado casas, y algún alpontino hasta ha encontrado trabajo. Por otra parte los molinos prometen ser una fuente de ingresos para el consistorio local. En un panorama económico arrasado por la crisis del ladrillo la explotación de las minas ha caído a cero. Así esta nueva fuente de ingresos puede compensar la pérdida de la anterior. Pero… además de todo esto descubro una mañana de invierno con los ojos como platos que mi conexión a Internet que en Alpuente iba a “pedales” va como un “tiro” Veo en la ventana de mi conexión que las siglas GPRS se desplazan a WCDMA y más tarde a HSPDA y la luz del “pincho” se pone azul como una estrella de primera magnitud. Soy capaz de descargar archivos de 5 megas en pocos segundos. Consultar el correo, la prensa, conectarse a pubmed o consultar bibliografía ya no resulta una tarea tediosa y agotadora. ¿Y qué tiene que ver esto con los molinos? En mi mente se enciende una bombilla. Los molinos precisan control remoto. Hay que pararlos, ponerlos en marcha, orientarlos, hay que vigilar que no se calienten en exceso. Así que la conexión que teníamos antes GPRS era absolutamente ineficaz. Se necesista una HSPDA (high speed packet data Access) Me pongo en contacto con el ayuntamiento para confirmar mi sospecha pero me dicen que no pueden confirmarlo. Y que tan solo saben que se han introducido modificaciones en la antena de telefonía. Sin embargo yo quiero seguir pensando que “no hay mal que por bien no venga”














